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¿Qué significa aborto legal en México?

18 Aug 2015
mujer

En pocos temas ha durado tanto tiempo la polémica, como en el caso del aborto legal en México y la despenalización del mismo, hasta hace cierto tiempo se tenía clara la idea de que al menos en el Distrito Federal y la mayoría de los Estados de la República se contemplaban como únicas excluyentes de responsabilidad sobre este tipo penal: el embarazo haya sido producto de una violación, que el embarazo pudiera poner en peligro la vida de la madre, o por malformaciones del feto. Sin embargo, en el Distrito Federal, se consideraron también los derechos de la mujer y en particular su derecho de libre decisión respecto a lo que acontecía en su propio cuerpo y las consecuencias en su vida futura, así como la incursión de ésta al ámbito laboral y económico, dieron pauta a una coyuntura en el tema, que fue materia de diversos foros de discusión multidisciplinaria, intentando varias veces llevar un proyecto de iniciativa de reformas tendientes a despenalizar el aborto ante la Asamblea del Distrito Federal, siendo esto posible plenamente hasta 2007, y consolidándose por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el 2008.

El acceso al aborto legal y seguro es parte esencial de los servicios de salud reproductiva a los que tienen derecho las mujeres. El acceso al aborto legal y seguro se fundamenta en los derechos a la vida; la salud, incluida la salud reproductiva; la integridad física; la vida privada; la no discriminación y la autonomía reproductiva de las mujeres. Cuando los servicios de aborto son inaccesibles para las mujeres que los necesitan o cuando las leyes de aborto son restrictivas, los Estados pueden ser responsables a nivel constitucional e internacional por las violaciones a los derechos humanos de las mujeres. La falta de acceso al aborto legal y seguro es una violación a los derechos reproductivos de las mujeres y tiene un impacto negativo en el ejercicio de sus derechos humanos, sus oportunidades de vida y su futuro.

Para la mujer, decidir un aborto es complicado en virtud de que la confronta con factores sociales, culturales, religiosos; de salud y responsabilidad, así como un proyecto de existencia individual y familiar.  La mujer toma generalmente la decisión después de una amplia reflexión tanto racional como afectiva. No es una resolución a la ligera; conoce que están involucrados diversos valores que debe ponderar. En esta forma, dicha determinación involucra su intimidad como ser humano y a diversos derechos fundamentales suyos como la dignidad, la libertad de decisión, la igualdad de género, el derecho a no ser discriminada y la protección a la salud tanto física como psíquica.

Por su parte, la normativa de salud regula la forma de proveer los servicios de atención médica. Esta regulación corresponde tanto a autoridades federales como a locales, por tratarse de una facultad concurrente. En este sentido, la Ley General de Salud sirve como ordenamiento base para la actuación de las autoridades federales y las leyes locales para la actuación de las autoridades de las entidades federativas. Las normas que regulan el acceso al aborto deben estar armonizadas con los estándares de protección más alta de derechos humanos, e incluso, en caso de que no lo estuvieran, la interpretación y aplicación que de ellas hagan las autoridades judiciales y administrativas deberán aplicar estos estándares.

Después de un aborto, la mujer continúa siendo fértil y puede embarazarse casi inmediatamente. Un aborto recién practicado no protege a la mujer contra un nuevo embarazo por lo que debe utilizar un método anticonceptivo antes de tener relaciones sexuales nuevamente. Además, se recomienda evitar las relaciones sexuales en las dos semanas siguientes al aborto.

El aborto es un procedimiento muy seguro cuando se practica de forma legal, en condiciones higiénicas, con la tecnología adecuada y por personal médico y de enfermería capacitado. El aborto es todavía más seguro si se realiza en las primeras semanas de embarazo.